|
|

A ésta tortilla no le pasó nada,
pero a la que venia detrás, ni te lo cuento, imagínatelo.
Como puedes ver, gracias al aceite que le pusimos en el plato,
la tortilla se desliza bien y no se deforma. |
|

Ya la tenemos. ¿Tiene buen aspecto?
Ahora hacemos lo mismo que antes, ponemos un plato limpio, y
sacamos la tortilla. Si ves que todavía no está
el otro lado a tu gusto, la dejas un poquito más.
El tiempo de sartén de este último lado, será
menor que el primero.
Si con la pala que utilizas presionas un poco en el centro, podrás
intuir en que punto está la tortilla. |