Con cuatro huevos y tres hermosas patatas, tendrás suficiente.
Si los huevos son de mi gallina, coge la gorra y vete a comprar más patatas.

Me echaron los Reyes Magos ésta varilla, y el cambio fue grande, no sólo para batir huevos, sino también para ligar salsas y hacer cremas.
Pon un poco de sal, teniendo en cuenta la que le hayas echado a las patatas.


Es el momento de mezclar las patatas y el huevo.
A mí me gusta que la patata no esté muy caliente, a la hora de mezclarla con el huevo.
La movemos bien para que se empape.


Ponemos un poco de aceite del que hemos utilizado para freir las patatas.


Primero subimos el fuego, así evitaremos que se nos pegue el huevo en la sartén.
Según lo grande que sea la sartén, podremos hacer una o dos tortillas. Te aconsejo, que si no eres muy experto en dar la vuelta a la tortilla, comiences por sartenes pequeñas y hagas dos tortillas, para más tarde, hacer una espectacular.
Si tienes invitados o tenéis mucha hambre, es aconsejable que hagas dos, pues aveces ocurre, que las patatas acaban en el fregadero o en el suelo.

Mo te muestro ninguna foto de éste estropicio.


Como ves la patata ya está en la sartén. Es mediana y luego, continuación, haremos la otra para no tener que fregar el suelo o ir corriendo a por el bote de pomada.

Le damos forma y bajamos un poco el fuego.