Sellar la carne
Ponemos un poquito de aceite, un par de cucharadas, y subimos el fuego.

Cuando esté bien caliente, ponemos los solomillos y los vamos moviendo para que no se peguen. 


 Le ponemos un poco de pimienta blanca y cuando veamos que ya están cogiendo un poco de color, les damos la vuelta.


 Le damos la vuelta y vemos que ya han perdido el color de crudo.

Salpimentamos y sellamos por el otro lado.

 

Lo que estamos haciendo es hacer la carne por fuera, sellarla, y por dentro todavía está cruda. De ésta manera, nos quedará más jugosa y más blanda.