Ya tenemos los ajos doraditos, no quemados.
Ponemos la pescada o merluza, con la piel en contacto con la sartén como te indico en la foto. No importa que esté congelada, estamos en un plato de emergencia, rápido. No tenemos tiempo para descongelarlo. Si está congelado, le subimos un poco el fuego. 

Aunque la pescada sea de mar, necesita un poco de sal, salvo que tu o algún comensal no pueda tomarla. 

Ponemos perejil.
Se lo puedes poner al final si quieres, pero a mí me apetece ponérselo en éste momento. Si la pescada era congelada, tarda un poco más de tiempo en seguir poniendo cosas. 

 Ya va cogiendo un poco de color y el ha cogido fuerza la sartén. Le ponemos un chorrito de limón, movemos la sartén un poco y continuamos.
Si la pescada no es congelada, entre paso y paso no tienes que dejar pasar mucho tiempo, con que dejes un par de minutos es suficiente.

Bajamos el fuego y tapamos durante unos 8 minutos.


 No hace falta darle la vuelta.

Cuando tenga éste aspecto, puedes sacarla.