Puede ser de Pollo o de cordero
En un buen fondo de aceite , ponemos los ajos.
Dejamos que se doren. Mientras troceamos el higadillo.
Sacamos los ajos y ponemos los higadillos troceados en la cazuela. (puede ser de barro o en una sartén mismo, te va a quedar igual de bien).
Dejamos que se hagan bien, muy bien y retiramos.
¡¡¡ Cuidado !!! Si no lo tapas, te acordarás del cordero o del pollo, todo el día. Salta mucho.