Uno de los trucos que he aprendido viendo, cuando puedo, a Carlos Arguiñano, es cómo rallar el limón.
Lavarlo bien y darle con un cepillo para quitarle una pequeña capa de cera o parafina que se utiliza para conservarlo mejor. Después, muy importante, cuando lo rallemos, no dejar que se vea lo blanco, nos podría salir un poco amargoso. Ralla y gira el limón y no lo apures.

El secreto de que te suba y no se te desinfle está en.....
Batimos bien, con la batidora o una varilla. Bátelo mucho, mucho. El que el bizcocho te suba o no, no depende solo de la levadura, sino del aire que coja la masa.

 Untamos de mantequilla el recipiente que vamos a utilizar para que no se pegue el bizcocho.
Éste paso es muy importante. Úntalo bien, con las manos se hace mejor.

Ponemos la masa en el recipiente que vayamos a utilizar.



Puede ser redondo, cuadrado, rectangular, da igual. Utiliza el que tengas a mano.